May 22 2021

¡Ven Espíritu Santo!

Luz


No nos llamas a iluminar las sombras con frágiles velas protegidas de los vientos con la palma de la mano, ni a ser puros espejos que reflejan luces ajenas, cotizadas estrellas dependientes de otros soles, que como amos de la noche hacen brillar las superficies con reflejos pasajeros a su antojo.
Tú nos ofreces ser luz desde dentro, (Mt 5, 14) cuerpos encendidos con tu fuego inextinguible en la médula del hueso, (Jr 20, 9) zarzas ardientes en las soledades del desierto que buscan el futuro, (Ex 3,2) rescoldo de hogar que congrega a los amigos compartiendo pan y peces, (Jn 21, 9) relámpago profético que raje la noche tan dueña de la muerte.
Tú nos ofreces ser luz del pueblo, (Is 42, 6) hogueras de Pentecostés en la persistente combustión de nuestros días encendidos por tu Espíritu, ser lumbre en ti, que eres la luz, fundido inseparablemente nuestro fuego con tu fuego. 
(Benjamin G. Buelta, sj)

 

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May 15 2021

Fiesta de la Ascensión del Señor

Te vas para quedarte

Te vas para quedarte y nos invade una soledad fecunda que tantas veces nos golpea y otras tantas nos da vida.
Vuelves al corazón materno del que surge todo amor; y desde allí, que es aquí, sigues íntimo en la distancia. Te busco elevando la mirada y me sorprendes en lo más bajo.
Cuando me muevo por ti cuando escucho tu voz cuando estás en el centro, mis manos crean maravillas mis palabras son sanadoras mis acciones transforman… porque, aunque son mías son tuyas.
(Javi Montes, sj)

 

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May 07 2021

«Amaos unos a otros»

Jesús tiene un estilo de amar inconfundible. Es muy sensible al sufrimiento de la gente. No puede pasar de largo ante quien está sufriendo. Al entrar un día en la pequeña aldea de Naín, se encuentra con un entierro: una viuda se dirige a dar tierra a su hijo único. A Jesús le sale desde dentro su amor hacia aquella desconocida: «Mujer, no llores». Quien ama como Jesús, vive aliviando el sufrimiento y secando lágrimas.

Los evangelios recuerdan en diversas ocasiones cómo Jesús captaba con su mirada el sufrimiento de la gente. Los miraba y se conmovía: los veía sufriendo, o abatidos o como ovejas sin pastor. Rápidamente, se ponía a curar a los más enfermos o a alimentarlos con sus palabras. Quien ama como Jesús, aprende a mirar los rostros de las personas con compasión.

 

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