Abr 10 2021

Aumenta mi fe

Como Tomás

Como Tomás… también dudo y pido pruebas.
También creo en lo que veo. Quiero gestos.
Tengo miedo. Solicito garantías.
Pongo mucha cabeza y poco corazón.
Pregunto, aunque el corazón me dice: «Él vive».
No me lanzo al camino sin saber a dónde va. Quítame el miedo y el cálculo.
Quítame la zozobra y la lógica. Quítame el gesto y la exigencia.
Dame tu espíritu, y que al descubrirte, en el rostro y el hermano, susurre, ya convertido: «Señor mío y Dios mío».
(José María R. Olaizola sj)

 

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Abr 03 2021

¡Él Vive!

La losa

Estalló desde dentro la vida. No había losa capaz de resistir la pujanza de un amor inmortal.
La tristeza aún no lo sabía, pero había perdido la batalla.
El dolor alumbró la fiesta.
El llanto fue antesala del abrazo jubiloso.
Los mercaderes de odio estaban arruinados.
Dios reía. Y nosotros, empezamos a comprender.
(José María R. Olaizola, sj)

 

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Abr 02 2021

Tu cruz da nueva vida

Jesús en la cruz es un grito permanente contra la injusticia, contra cualquier injusticia. Los cristianos hemos hecho de la cruz nuestro signo. Lo que para otros es signo de suprema humillación. Lo que visto con ojos humanos no tiene sentido ninguno. Lo que es  del fracaso definitivo de Jesús, se convierte para los creyentes en el signo de la victoria.  Porque el grano de trigo que muere es el único capaz de engendrar nueva vida. Porque en la cruz, en la muerte de Jesús en la cruz, es cuando comienza la resurrección. 

 

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Abr 01 2021

Servir y amar

Lavar los pies del mundo

 

Que el Señor me enseñe a limpiar los pies de los que el mundo no quiere:
– los pies húmedos de quienes llegan huyendo del horror, el hambre y la guerra en una patera,
– los pies sucios de las personas que no tienen techo,
– los pies heridos con las señales de los pinchazos de la droga,
– los pies de aquellos que desde el fondo del Templo no se atreven a alzar la vista y solo pueden decir: «ten piedad de mí que soy un pobre pecador»,
– los pies de las mujeres que son maltratadas por quienes se dicen sus compañeros,
– los pies de aquellos que el mundo discrimina por el color de su piel, por sus ideas políticas, por su religión, por su género, por su orientación sexual y por tantas otras cosas…
Ayúdame Señor a amar hasta el extremo.
(Pablo Guerrero, sj)

 

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