¡Resucitó! ¡Aleluya!

Alegría convertida en oración por la Resurrección

Hoy rezamos con alegría porque Cristo ha resucitado. Es el día que concentra todo el contenido de nuestra fe. Señor, ¡gracias por habernos dado esta fe! Tú eres nuestra esperanza, nuestra paz, nuestra vida.

¡Aleluya! ¡Acompáñanos en todo momento! Te pedimos que seas vida nueva en todas nuestras actividades, en la familia, con los amigos, en el trabajo, en todas partes.Jesús resucitado, ¡fija tu mirada en todo lo que hacemos!

¡Ilumínanos con tu fuerza pacificadora! Llena de amor nuestras decisiones, nuestras palabras ¡y nuestra capacidad de escuchar al otro! ¡Marca nuestra alegría, Señor, ¡con la sonrisa de la generosidad! ¡Haz que resucitemos contigo, Jesús, renovados con el agua del Bautismo que nos permitió ser hijos de Dios! ¡Ayúdanos a buscarte y a verte en todas las situaciones que se nos presentan cada día! Danos el amor para hacer presente tu resurrección entre quienes no te conocen, entre los que piden signos evidentes o espectaculares, entre aquellas personas que sufren y están abrumadas ¡por la decepción de tener una vida difícil!¡Pon luz allí donde las carencias materiales y espirituales desafían o comprometen la creencia en tu triunfo sobre la muerte!

¡Gracias por la vida que nos das cuando sales del sepulcro y recuperas la fuerza humana! ¡Gracias por la fe! Envíanos, buen Dios, a predicar tu paz y los detalles de tu amor entre todas las personas que se cruzan con nosotros en nuestro recorrido por la vida!¡Aleluya! Nuestra alegría es oración. ¡Aleluya!.

[su_button url=»http://www.musicaliturgica.com/0000009a2106d5d04.php» target=»blank» size=»4″]Continuar leyendo[/su_button]

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=5631

La soledad de María

¡No sabemos dónde le han puesto!

Está desaparecido. «No sabemos dónde lo han puesto». Hoy, día no litúrgico, celebramos la liturgia del Cristo desaparecido del mapa. Hoy es el día de todos aquellos que hace tiempo que no saben/no contestan cuando se preguntan por su fe en Jesús. Es el día de las culturas que han tenido a Cristo como centro y que hoy no saben dónde lo han escondido. Es el día de quienes a menudo nos lavamos las manos cuando tenemos que arriesgarnos por él. Es el día de los que ya no se preguntan por la fe sino que simplemente están asentados en la indiferencia.

¡Cuántas evocaciones en este sábado santo! ¡Cuántos deseos de que en esta noche, rotas las tinieblas, emerja esa luz matutina que es Cristo resucitado! Pero no precipitemos las cosas. Frente a los que vivirán el día de hoy en la total indiferencia, aprendamos a vivir en un silencio expectante y junto a María esperemos en silencio, en oración y con confianza.

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=5627

¿Qué locura es esta?

Tu cruz fuente de vida

Más allá de los dos palos que vemos, la cruz es mi vocación y mi meta. La cruz es el trono de amor sobre el que se establece el verdadero poder de Cristo, el poder de la entrega sin condiciones, sin esperar nada a cambio. La cruz es la fuente de la vida, donde Jesús nos redime, en la que podemos saciar nuestra sed de sentido y paz interior. La cruz es el libro que contiene la sabiduría más grande, el resumen de todo lo que un ser humano puede hacer por los demás, la síntesis de todo lo que un Dios puede hacer por nosotros. La cruz es seguimiento, adhesión personal al Evangelio, escucha de la voz del Padre y opción por los condenados a muerte, en este mundo de injusticia y desigualdad. La cruz cuelga de nuestro cuello para estar cerca del pecho, donde se oculta el corazón. La cruz coronará nuestra tumba para servirnos de escalera hacia la Resurrección. La cruz hoy espera tu beso…

[su_button url=»https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-de-manana» target=»blank» size=»4″]Continuar leyendo[/su_button]

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=5625

Vosotros me llamáis «el Maestro» y «el Señor», y decís bien, porque lo soy

Desde el silencio…

Padre, Dios, en esta noche de la última Cena, nos quedamos asombrados ante la fidelidad de Jesús a tu Plan de salvación, y ante su entrega incondicional a la humanidad. En esta noche de la última Cena, Padre de Jesucristo, ésta es nuestra plegaria: Envíanos tu Espíritu para seguir el proyecto de Jesús. Que su amor nos haga gratuitos. Que su valentía nos llene de fortaleza. Que su decisión alumbre nuestra fe. Que su vida entregada nos mueva a la ternura. Queremos entregar nuestra vida a ti, Padre bueno. Ser testigos creíbles de que el amor es más fuerte.

[su_button url=»https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-de-manana» target=»blank» size=»4″]Continuar leyendo[/su_button]

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=5606

Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre

Preguntas en Jerusalén

¿De qué valen los «Hossannah» si te volvemos la espalda?
¿Para qué tanto alboroto, si mañana callaremos, o gritaremos el nombre,
del barrabás de turno?
¿A dónde van las promesas que se lleva el viento?
¿A quién sirve el pan que se esconde y no se reparte?
Y los aplausos de hoy, ¿en qué se convertirán, si caes en desgracia?
¿Quién nos enseñará a amar, si encerramos el corazón en una jaula de piedra? Tú, Señor, nos traerás todas las respuestas en el pan partido,
en el amor crucificado, en el sepulcro vacío.
Es tiempo de contemplar, y escuchar tu Palabra.

(José María R. Olaizola, sj)

[su_button url=»http://www.musicaliturgica.com/0000009a2106d5d04.php» target=»blank» size=»4″]Continuar leyendo[/su_button]

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=5601