Ven Señor a nuestra vida

Señor de la cercanía

 

Acercarte, salvando el abismo entre el infinito y lo limitado.
Salir de la eternidad para adentrarte en el tiempo.
Hacerte uno de los nuestros para hacernos uno contigo.
Y así, de carne y hueso, empezar a mostrarnos en qué consiste la humanidad.
Eres el Dios de la cercanía, de los incluidos, de los encontrados, pues para ti nadie se pierde.
De los reconciliados, de los equivocados, de los avergonzados, de los heridos, de los sanados.
Eres el Señor de los desahuciados, de los agobiados, de los visitados, de los intimidados, de los amenazados, de los desconsolados, de los recordados, pues para ti nadie se olvida. Tan cerca ya, tan con nosotros, Dios.
(José María R Olaizola sj

 

[su_button url=»http://www.musicaliturgica.com/0000009a2106d5d04.php» target=»blank» style=»flat» background=»#ef342d» size=»4″]Nochebuena[/su_button]

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=6817

«Alégrate… el Señor está contigo»

Bendecir

Bendecir es hablar en verdad, es mostrar posibilidades, es desvelar la grandeza oculta en lo sencillo, es reconocer semillas de divinidad que llevamos sembradas en la entraña, y comprender que las palabras a menudo traen el eco de Su voz. Solo hay que aprender a escuchar. Bendecir es quitarse la venda; de los ojos, para ver que la realidad estaba habitada por el Espíritu, y comprender que estamos llenos; de gracia.
Es hacer de la vida un campo de juego y no de batalla.
Es llamar al otro por el nombre que Dios mismo le dio.
(José María R. Olaizola, sj)

 

[su_button url=»http://www.musicaliturgica.com/0000009a2106d5d04.php» target=»blank» style=»flat» background=»#ef342d» size=»4″]4ª Semana de Adviento[/su_button]

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=6812

Alegraos siempre en el Señor; os lo repito, alegraos

Alégrate, pero no con el júbilo engañoso de un estallido de luz fugaz ni con el entusiasmo festivo del instante del triunfo.
No con la risa fácil de una comodidad sin camino, ni con una exaltación instantánea, gestada entre la evasión y el estímulo. Alégrate, sí, pero no con el egoísmo indiferente del ande yo caliente, ni con la alegría vencedora que necesita tristezas ajenas para existir. Hay otra manera de celebrar el amor, la vida, la fe y el encuentro.
Se cocina al fuego lento de la experiencia y la sabiduría.
Lleva como ingredientes la fe, las búsquedas y el tiempo.
No ha de faltar en ella la mezcla de días radiantes y días grises.
Alégrate con ese gozo que nace en el manantial más profundo, allá donde brotan nuestros anhelos que han de atravesar la historia para desembocar en su abrazo eterno.
(José María R. Olaizola, sj)

 

[su_button url=»http://www.musicaliturgica.com/0000009a2106d5d04.php» target=»blank» style=»flat» background=»#ef342d» size=»4″]3ª Semana de Adviento[/su_button]

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=6807

Fiesta de la Inmaculada Concepción

«Alégrate». Es lo primero que María escucha de Dios y lo primero que hemos de escuchar también hoy. Entre nosotros falta alegría. Con frecuencia nos dejamos contagiar por la tristeza de una Iglesia envejecida y gastada. ¿Ya no es Jesús Buena Noticia? ¿No sentimos la alegría de ser sus seguidores? Cuando falta la alegría, la fe pierde frescura, la cordialidad desaparece, la amistad entre los creyentes se enfría. Todo se hace más difícil. Es urgente despertar la alegría en nuestras comunidades y recuperar la paz que Jesús nos ha dejado en herencia.

«El Señor está contigo». No es fácil la alegría en la Iglesia de nuestros días. Sólo puede nacer de la confianza en Dios. No estamos huérfanos. Vivimos invocando cada día a un Dios Padre que nos acompaña, nos defiende y busca siempre el bien de todo ser humano.

 

[su_button url=»http://www.musicaliturgica.com/0000009a2106d5d04.php» target=»blank» style=»flat» background=»#ef342d» size=»4″]Fiesta de la Inmaculada[/su_button]

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=6800