
Señor, que ve…que vea tu rostro en cada esquina.
Que vea reír al desheredado, con risa alegre y renacida
Que vea encenderse la ilusión en los ojos apagados de quien un día olvidó soñar y creer.
Que vea los brazos que, ocultos, pero infatigables, construyen milagros de amor, de paz, de futuro.
Que vea oportunidad y llamada donde a veces sólo hay bruma.
Que vea cómo la dignidad recuperada cierra los infiernos del mundo
Que en otro vea a mi hermano, en el espejo, un apóstol y en mi interior te vislumbre.
Porque no quiero andar ciego, perdido de tu presencia, distraído por la nada… equivocando mis pasos hacia lugares sin ti.
Señor, que vea… que vea tu rostro en cada esquina.
[su_button url=»http://www.musicaliturgica.com/0000009a2106d5d04.php» target=»blank» size=»4″]Continuar leyendo[/su_button]
Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=5405
Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=5402

Jesús da tanta importancia a lo que está diciendo que se pone a sí mismo como ejemplo, pues no ha venido al mundo para exigir que le sirvan, sino «para servir y dar su vida en rescate por todos». Jesús no enseña a nadie a triunfar en la Iglesia, sino a servir al proyecto del reino de Dios desviviéndonos por los más débiles y necesitados.
La enseñanza de Jesús no es solo para los dirigentes. Desde tareas y responsabilidades diferentes, hemos de comprometernos todos a vivir con más entrega al servicio de su proyecto. No necesitamos en la Iglesia imitadores de Santiago y Juan, sino seguidores fieles de Jesús. Los que quieran ser importantes, que se pongan a trabajar y colaborar.
[su_button url=»http://www.musicaliturgica.com/0000009a2106d5d04.php» target=»blank» size=»4″]Continuar leyendo[/su_button]
Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=5395

Hay algo muy claro en el evangelio de Jesús. La vida no se nos ha dado para hacer dinero, para tener éxito o para lograr un bienestar personal, sino para hacernos hermanos. Si pudiéramos ver el proyecto de Dios con la transparencia con que lo ve Jesús y comprender con una sola mirada el fondo último de la existencia, nos daríamos cuenta de que lo único importante es crear fraternidad. El amor fraterno que nos lleva a compartir lo nuestro con los necesitados es «la única fuerza de crecimiento», lo único que hace avanzar decisivamente a la humanidad hacia su salvación.
[su_button url=»http://www.musicaliturgica.com/0000009a2106d5d04.php» target=»blank» size=»4″]Continuar leyendo[/su_button]
Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=5392