Y dejándolo todo le siguió…

¿No estamos de nuevo ante hombres y mujeres «enfermos» que necesitan ser curados, «muertos» que necesitan resurrección, «poseídos» que esperan ser liberados de tantos demonios que les impiden vivir como seres humanos? Hay personas que, en el fondo, quieren volver a vivir. Quieren curarse y resucitar. Volver a reír y disfrutar de la vida, enfrentarse a cada día con alegría.

Y solo hay un camino: aprender a amar. Y aprender de nuevo cosas que exige el amor y que no están muy de moda: sencillez, acogida, amistad, solidaridad, atención gratuita al otro, fidelidad… Entre nosotros sigue faltando amor. Alguien lo tiene que despertar. A los hombres de hoy no los va a salvar ni el confort ni la electrónica, sino el amor. Si en nosotros hay capacidad de amar, la tenemos que contagiar. Se nos ha dado gratis y gratis lo tenemos que regalar de muchas maneras a quienes encontremos en nuestro camino.

 

Liturgia del domingo

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=7366

«El pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»

Cuerpo de Cristo

Ojos inquietos por verlo todo.
Oídos atentos a los lamentos, los gritos, las llamadas, la lengua dispuesta a hablar verdad, pasión, justicia.
Cabeza que piensa, para encontrar respuestas y adivinar caminos, para romper las noches con brillos nuevos.
Manos gastadas de tanto bregar, de tanto abrazar de tanto acoger de tanto repartir pan, promesa y hogar.
Entrañas de misericordia para llorar las vidas golpeadas y celebrar las alegrías.
Los pies, siempre en marcha hacia tierras abiertas, hacia lugares de encuentro.
Cicatrices que hablan de luchas, de heridas, de entregas, de amor, de resurrección.
Cuerpo de Cristo.
Cuerpo nuestro.
(José María R. Olaizola, sj)

 

Liturgia del domingo

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=7361

Santísima Trinidad

Trinidad

¡Dios nuestro, Trinidad eres en tu hogar, y Trinidad soy por los caminos!
¡Origen en el Padre, de donde surjo sin receso, cuerpo en el Hijo, hermano universal sin exclusiones,
comunión en el Espíritu, íntimo aliento sin distancias!
¡Trinidad soy al tejerme con tus hilos de humana eternidad en mi ir y venir de aguja creadora en tu tapiz!
(Benjamín G. Buelta, sj)

 

 

Liturgia del domingo

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=7357