Yo confieso, Señor, que no siempre estoy a la altura de tus sueños y mis horizontes.
Que necesito convertirme, dejando fuera de mí aquello que nos aleja.
Que a veces no sé arder con el fuego de tu Espíritu.
Que no escucho tu profecía convertida en palabra,en imagen, en prójimo, en silencio.
Confieso que a veces no sé quererte.
Pero te quiero.Yo confieso, Señor, que no siempre sé hacer de tu promesa mi Adviento.
Pero no dejes de venir.
[su_button url=»http://www.musicaliturgica.com/0000009a2106d5d04.php» target=»blank» size=»4″]Continuar leyendo[/su_button]







