Vivir Perdonando

Los discípulos le han oído a Jesús decir cosas increíbles sobre el amor a los enemigos, la oración al Padre por los que nos persiguen, el perdón a quien nos hace daño. Seguramente les parece un mensaje extraordinario pero poco realista y muy problemático.

Pedro se acerca ahora a Jesús con un planteamiento más práctico y concreto que les permita, al menos, resolver los problemas que surgen entre ellos: recelos, envidias, enfrentamientos, conflictos y rencillas. ¿Cómo tienen que actuar en aquella familia de seguidores que caminan tras sus pasos. En concreto: «Si mi hermano me ofende, ¿Cuántas veces le tengo que perdonar?».

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=6179

Ama, perdona y olvida

«La verdadera corrección fraterna es dolorosa porque se hace con amor, verdad y humildad. Si sentimos placer por corregir, esto no viene de Dios.

El hermano que se equivoca, debe ser corregido con caridad:
“No se puede corregir a una persona sin amor ni sin caridad. No se puede hacer una intervención quirúrgica sin anestesia: no se puede, porque el enfermo moriría de dolor. Y la caridad es como una anestesia que ayuda a recibir la cura y a aceptar la corrección. Llamarlo personalmente, con mansedumbre, con amor y hablarle”.

Es necesario hablar con la verdad: Las habladurías hieren; las habladurías son bofetadas contra la fama de una persona, son bofetadas contra el corazón de una persona.

Corregir con humildad: “Si tú debes corregir un defecto pequeño, ¡piensa que tú tienes tantos más grandes!”:
La corrección fraterna es un acto para curar el cuerpo de la Iglesia. Hay un agujero, allí, en el tejido de la Iglesia que es necesario remendar. Si tú no eres capaz de hacerla con amor, con caridad, en la verdad y con humildad, tú harás una ofensa, una destrucción al corazón de esa persona, tú harás una habladuría más, que hiere, y tú te transformarás en un ciego hipócrita, como dice Jesús. ‘Hipócrita, quita primero la viga de tu ojo….’. ¡Hipócrita! Reconoce que tú eres más pecador que el otro, pero que tú, como hermano, debes ayudar a corregir al otro”.

Papa Francisco

 

 

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=6174

«El que quiera venirse conmigo, que cargue con su cruz y me siga»

Llamada


Me sedujiste, Señor, y me enviaste. A encontrar un lugar en el mundo.
Y ahora, a tu modo, vivo buscando… Ser yo mismo y reflejo Tuyo.
Convertir cada instante en tiempo vivido.
Encontrar un nombre, ese nombre único, distinto, que es eco de tu amor.
Cantar allá donde el silencio duela. Pintar allá donde haya huido el color. Abrazar las soledades heridas.
Llorar los verdaderos motivos e iluminar lo cotidiano con Tu risa.
Encontrarme, encontrarnos, en la tierra de todos.
Escribir una historia de bienaventuranza. A mi manera. A Tu manera.
(José María R. Olaizola, sj)

 

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=6159