Somos amadas y amados

Jesús apareció en Galilea cuando el pueblo judío vivía una profunda crisis religiosa. Llevaban mucho tiempo sintiendo la lejanía de Dios. Los cielos estaban «cerrados». Una especie de muro invisible parecía impedir la comunicación de Dios con su pueblo. Nadie era capaz de escuchar su voz. Ya no había profetas. Nadie hablaba impulsado por su Espíritu.

Lo más duro era esa sensación de que Dios los había olvidado. Ya no le preocupaban los problemas de Israel. ¿Por qué permanecía oculto? ¿Por qué estaba tan lejos? Seguramente muchos recordaban la ardiente oración de un antiguo profeta que rezaba así a Dios: «Ojalá rasgaras el cielo y bajases».

Continuar leyendo

 

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=4977

Mi hijo amado – Bautismo del Señor, Ciclo B

G
M
T
Detectar idioma
Afrikáans
Albanés
Alemán
Árabe
Armenio
Azerí
Bengalí
Bielorruso
Birmano
Bosnio
Búlgaro
Canarés
Catalán
Cebuano
Checo
Chichewa
Chino (Simp)
Chino (Trad)
Cincalés
Coreano
Criollo haitiano
Croata
Danés
Eslovaco
Esloveno
Español
Esperanto
Estonio
Euskera
Finlandés
Francés
Galés
Gallego
Georgiano
Griego
Gujarati
Hausa
Hebreo
Hindi
Hmong
Holandés
Húngaro
Igbo
Indonesio
Inglés
Irlandés
Islandés
Italiano
Japonés
Javanés
Jemer
Kazajo
Lao
Latín
Letón
Lituano
Macedonio
Malayalam
Malayo
Malgache
Maltés
Maorí
Maratí
Mongol
Nepalí
Noruego
Persa
Polaco
Portugués
Punjabí
Rumano
Ruso
Serbio
Sesoto
Somalí
Suajili
Sueco
Sundanés
Tagalo
Tailandés
Tamil
Tayiko
Telugu
Turco
Ucraniano
Urdu
Uzbeco
Vietnamita
Yidis
Yoruba
Zulú
Afrikáans
Albanés
Alemán
Árabe
Armenio
Azerí
Bengalí
Bielorruso
Birmano
Bosnio
Búlgaro
Canarés
Catalán
Cebuano
Checo
Chichewa
Chino (Simp)
Chino (Trad)
Cincalés
Coreano
Criollo haitiano
Croata
Danés
Eslovaco
Esloveno
Español
Esperanto
Estonio
Euskera
Finlandés
Francés
Galés
Gallego
Georgiano
Griego
Gujarati
Hausa
Hebreo
Hindi
Hmong
Holandés
Húngaro
Igbo
Indonesio
Inglés
Irlandés
Islandés
Italiano
Japonés
Javanés
Jemer
Kazajo
Lao
Latín
Letón
Lituano
Macedonio
Malayalam
Malayo
Malgache
Maltés
Maorí
Maratí
Mongol
Nepalí
Noruego
Persa
Polaco
Portugués
Punjabí
Rumano
Ruso
Serbio
Sesoto
Somalí
Suajili
Sueco
Sundanés
Tagalo
Tailandés
Tamil
Tayiko
Telugu
Turco
Ucraniano
Urdu
Uzbeco
Vietnamita
Yidis
Yoruba
Zulú
La función de sonido está limitada a 200 caracteres

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=4974

De rodillas le adoraron

Los magos vienen del «Oriente», un lugar que evoca en los judíos la patria de la astrología y de otras ciencias extrañas. Son paganos. No conocen las Escrituras Sagradas de Israel, pero sí el lenguaje de las estrellas. Buscan la verdad y se ponen en marcha para descubrirla. Se dejan guiar por el misterio, sienten necesidad de «adorar».

Los magos prosiguen su larga búsqueda. A veces, la estrella que los guía desaparece dejándolos en la incertidumbre. Otras veces, brilla de nuevo llenándolos de «inmensa alegría». Por fin se encuentran con el Niño y, «cayendo de rodillas, lo adoran». Después, ponen a su servicio las riquezas que tienen y los tesoros más valiosos que poseen. Este Niño puede contar con ellos pues lo reconocen como su Rey y Señor.

Continuar leyendo

Enlace permanente a este artículo: https://www.divinomaestro.com/?p=4970